Biblia Platense (Straubinger)
Salmos 130
1Cántico gradual. De David. Yahvé, mi corazón (ya) no se engríe ni son altaneros mis ojos. No ando tras de grandezas ni en planes muy difíciles para mí; 2lejos de eso, he hecho a mi alma quieta y apaciguada como un niño que se recuesta sobre el pecho de su madre; como ese niño, está mi alma en mí. 3Oh Israel, espera en Yahvé, desde ahora y para siempre.